Mostrando entradas con la etiqueta Homero Carvalho Oliva. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Homero Carvalho Oliva. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de octubre de 2011

Homero Carvalho Oliva


Bolivia, en el año de 1957. Ha publicado entre otros libros: Biografía de un otoño, El Rey Ilusión, Seres de Palabras, Territorios invadidos y Ajuste de Cuentos. Y participa de varias antologías nacionales  como “Antología del cuento boliviano contemporáneo”, “The fatman from La Paz” e internacionales entre las que se destacan “El nuevo cuento latinoamericano”, Ediciones del norte; "Antología del cuento  latinoamericano del siglo XXI", de Julio Ortega, Editorial siglo XXI y "Se habla español", Alfaguara, que reúne a los mejores narradores iberoamericanos de la actualidad.

Ha obtenido, entre otros premios literarios, el Premio Unico Latinoamericano de Cuento, México 1981; Premio Latin American Writers Institute, 1989, New York; el Segundo Premio nacional de Cuento, 1995. 


Evolución


Homero Carvalho Oliva

Al despertar Cucaracha Brown una mañana , tras un sueño intranquilo, encontróse en su cama convertido en un imperfecto humano. Y esto sí que era un problema, pues, como están las cosas en nuestra sociedad , al pobre Cucaracha Brown le será muy difícil acostumbrarse a su nuevo estado. ¿Cómo se las va a arreglar , por ejemplo, para explicar que antes era una feliz cucaracha y que , por tan sencilla razón, no posee documento de identidad, licencia de conducir, cuenta bancaria, tarjetas de crédito  o algún número clave que lo identifique como persona cibernética central?. ¿ Quien le va a creer que no tenga familia , escuela, un barrio, un trabajo honrado, novia y número de teléfono?. Es fácil trasladarse de domicilio y dejar abandonadas a una o más  cucarachas en la casa anterior pero, ¿ qué hacer con un ser humano sin locura aparente o amnesia declarada, sin los años necesarios para  encerrarlo en un asilo de ancianos? 
Una cucaracha se da modos  para comer desperdicios, cualquier cosa, no dejarse pisar sin embargo no siempre sucede lo mismo con una cucaracha que se ha despertado , perfectamente convertida en ser humano con conciencia social y orgullo ciudadano; un hombre que no sabe desempeñar oficio alguno y que prefiere morirse de hambre antes que andar mendigando un mendrugo de pan. Esto sí que es todo un problema.